La cultura japonesa se distingue por la delicadeza y sofisticación en cada detalle, incluidas sus armas tradicionales. En los antiguos imperios japoneses, los guerreros comenzaron a usar espadas con hojas curvas, que variaban en largo y la forma de la misma.

Entre estos, el tachi, una espada de hoja larga, y la katana, que se popularizó por ser más corta y fácil de manejar en la batalla, siendo el arma por excelencia de los samuráis. Estas katanas eran hechas a mano por maestros herreros, haciéndolas muy resistentes y verdaderas obras de arte.

En las grandes familias japonesas, las katanas van pasando de generación en generación, conservándose intactas hasta nuestros días. Las más valiosas, son patrimonio cultural de Japón y reposan en museos o palacios imperiales.

Los amantes de los objetos tradicionales japoneses pueden conseguir espadas japonesas auténticas para su colección, las cuales han sido subastadas públicamente. Aquí podrás conocer algunas de las katanas más caras de todo el mundo.

Tachi Fukushima Masanori

En estricto sentido no es una katana, ya que los tachi eran espadas de hojas más largas y curvadas, que colgaban del cinturón del samurái con el filo hacia abajo. Son muy raras de ver, debido a que se dejaron de usar por la dificultad de manejarlas durante el combate.

Este tachi único se supone perteneció a Fukushima Masanori, uno de los grandes daimyos (señor feudal) y guerrero del Japón del siglo XVI. Era considerado una de las llamadas Siete Lanzas de Shizugatake, donde se dice que tuvo el honor de ser el primer en decapitar a uno de los generales enemigos.

La tachi de Masanori es la espada japonesa de este tipo mejor conservada y con mayor significado histórico, habiendo sido portada de la revista Forbes.

Algunos especulan que puede haberlo hecho con este tachi, con una hoja de acero que se conserva en bastante buen estado. La tsuba (guardamanos) tiene un hermoso diseño de libélulas duradas, delicadamente labradas.

Por su parte, la tsuka (empuñadura) cuenta con finos labrados plateados y dorados, mientras que la saya (funda) de madera lacada, está decorada con flores. La espada es parte del patrimonio del Fondo de Arte Tamoikin, siendo su activo más valioso, con un valor estimado de 105 millones de dólares.

Katana Kamakura

Es una de las pocas katanas originales que no forma parte de patrimonios nacionales, era parte de la colección de Walter Ames Compton. Este médico americano es conocido por tener la colección privada de espadas japonesas más grande del mundo (aproximadamente 1.000).

Se estima que la hoja de la katana es del siglo XIII, proveniente del shogunato de Kamakura, donde se encontraban los mejores herreros y artesanos del país. Posiblemente, venga de la escuela Jumyo, que era famosa por sus espadas con una gran longevidad.

La katana Kamakura no tiene forjado el nombre del herrero, ya que en esta época no se acostumbraba hacerlo.

Es una de las 125 katanas kamakura que han llegado hasta nuestros días, estando en un excelente estado de conservación. La hoja es un poco más delgada que las tradicionales, por lo que posiblemente fue encargada por algún monje.

La tsuba es de hierro, redonda y sin labrado, mientras que el menuki deja ver tonos dorados a través del tejido.  Esta katana salió a subasta en 1992, cuando se vendió gran parte de la colección del doctor Compton, alcanzando una suma de 418.000 dólares.

Katana Hasebe  

Una espada que fue forjada por el artesano Hasebe Kunishige, quien vivía en la región del actual Kyoto y se formó en la escuela Soshu con el maestro Masamune.  Se considera típica del llamado período Nambokucho, en el siglo XIV.

La hoja tiene grabado el nombre del herrero y la espada muestra incrustaciones de oro, mientras que el habaki (tope para el guardamano), es de cobre dorado. La tsuba es lisa, habaki de cobre dorado y en la empuñadura se mezcla el dorado y el negro.

Hasebe Kunishige fue uno de los grandes Juttetsu o estudiantes famosos del maestro Masamune, quien también forjó la Heshikiri Hasebe perteneciente a Toyotomi Hideyoshi.

Se notan las características de la escuela Soshu en la hoja ancha y el kissaki (punta de la espada), más extendida. La saya es de madera negra, pulida, con el sageo de color marrón, sin ornamentaciones que la acompañen.

En la hoja también puede leerse la fecha en que fue forjada, brindando certeza de su autenticidad. Esta hermosa espada fue subastada por la reconocida firma inglesa Christie´s, en el año 2004, alcanzando el precio de 50.000 libras esterlinas (unos 70.000 dólares).

Katana Gassan Sadayoshi

Una hermosa espada que fue elaborada por el artesano Gassan Sadayoshi durante la era Bunkyu, en el año 1863. Viene de la escuela Gassan, que se remonta al siglo XII, cuando las espadas se forjaban en las montañas del mismo nombre, en la región de Dewakoku.

El horimono (inscripción en la espada) es un hermoso labrado con diseño de animales, y la tsuba tiene un diseño liso y sencillo, que recuerda la forma de un crisantemo. La katana muestra detalles exquisitos, como la Fuchi-Kashira, con un labrado de dragones dorados, que muestra la delicadeza y habilidad del artesano.

Sadayoshi fue estudiante de Suishinshi Masahide, considerado uno de los herreros más reconocidos del período Edo.

El menuki (decoración de la empuñadura) sigue el patrón de dragón que se enrolla a todo lo largo, con tonos dorados, que se conservan muy bien. Este diseño era común, debido a que los dragones eran los dioses de la guerra y protector, según la visión del budismo.

La katana cuenta con la certificación del, que garantiza su autenticidad e indicando que fue forjada a mano, siguiendo el estilo tradicional.  Fue vendida por el Museo Samurai, por un valor de 32.658 dólares.

Katana Ko-Mihara

Esta katana ha sido autenticada por el Tokubetsu Hozon, indicando que pertenece a la escuela Ko-Mihara, aunque no tiene la firma del autor. La misma data de la fase tardía del período Kamakura y fue fabricada por herreros que se consideraba fabricaban las armas para el emperador.

Sus diseños eran más conservadores que aquellos hechos por los artesanos que hacían las katanas para los samuráis. Se reconoce la escuela por el patrón shirake-utsuri y el boshi de forma redondeada, aunque el aspecto general se asemeja a la escuela Yamato.

La clasificación de Fujishiro permite determinar la calidad de las katanas, con base a la habilidad del herrero, incluyendo cuatro categorías.

La espada muestra una tsuba de hierro, con grabados de nubes, gansos y la luna, el habaki es de cobre y oro, mientras que la Fuchi-Kashira, tiene incrustaciones en dorado. En el menuki se observan detalles en dorado y la saya es de madera lacada negra, con decoraciones en rojo y dorado.

Clasificada como Jyojyo saku, indicada que mantiene un logro superior en su elaboración. Fue subastada por el Museo de la espada japonesa, alcanzando un valor de casi 30.000 dólares, debido al buen estado de la misma.