Los delitos de alcoholemia tienen lugar cuando una persona que se encuentra bajo los efectos del alcohol, conduciendo un vehículo a motor o ciclomotor da positivo un test de alcoholemia superando las tasas permitidas en sangre o en aire espirado. Se entiende que, cuando una persona supera este límite, su conducción se vuelve errática, temeraria y tiene una menor capacidad de reacción ante imprevistos. Por ello, está poniendo en peligro no sólo su propia vida, sino la de las demás personas que circulan por la misma carretera. 

Como nos comentan los profesionales de Garanley.com, el mejor bufete de abogados de Barcelona frente a delitos de alcoholemia, los delitos de alcoholemia pueden tener consecuencias legales bastante graves para la persona que ha decidido ponerse al volante superando una determinada tasa de alcohol en sangre o en aire espirado. 

Teniendo en cuenta que es mejor ser condenado por este delito que tener un accidente de tráfico con consecuencias fatales, hay que tener en cuenta que, contar con un abogado especializado en este ámbito te puede ayudar, en determinados casos, a evitar o suavizar las consecuencias penales derivadas de los delitos de alcoholemia. ¡Sigue leyendo si quieres saber cómo!

¿Cuándo se considera sanción administrativa o delito?

Ahora bien, es cierto que en la actualidad, es posible conducir si hemos bebido siempre que no superemos unos determinados límites. Por ejemplo, si un agente de tráfico nos hace un test de alcoholemia y la tasa resultante queda por debajo de 0,25 mg/l en aire espirado, en general, no se aplica ninguna sanción (a pesar de que los conductores noveles y profesionales no pueden superar la tasa de 0,15 mg/l en aire espirado. 

Sin embargo, si queda entre 0,26 mg/l y 0,50 mg/l en aire espirado, el hecho de habernos puesto al volante supone una sanción administrativa, que se puede traducir en una multa de 500 euros y la pérdida de hasta 4 puntos del carnet de conducir. Lo mismo ocurre la tasa resultante en el test de alcoholemia es superior a 0,50 mg/l, pero no llega a 0,60 mg/l en aire espirado, a pesar de que supone una sanción administrativa más grave que se puede saldar con una multa de hasta 1000€ y la pérdida de hasta 6 puntos del carnet de conducir. 

A partir de este límite, cualquier alcoholemia que supere los 0,60 mg/l en aire espirado se considera delito de alcoholemia, ya que está tipificado en el Código Penal y se entiende que es un delito contra la seguridad vial que puede tener, como resultado, penas de prisión de entre 3 y 6 meses, trabajos a la comunidad de 31 a 90 días, multas elevadas de 6 a 12 meses y la retirada del carnet de conducir entre uno y cuatro años. 

¿Cómo puedes defenderte en un juicio por alcoholemia?

La mejor manera de defenderse en un juicio por alcoholemia es, sin lugar a dudas, contar con la ayuda de un abogado profesional especializado, como encontrarás en Garanley, el mejor bufete de abogados en Barcelona frente a delitos de alcoholemia. Como hemos mencionado más arriba, su intervención puede marcar una gran diferencia en el resultado de la pena y evitar o suavizar las graves consecuencias que puede tener una condena por la vía penal. 

Cuando te hacen un test de alcoholemia y das positivo, tienes derecho a volver a repetir el test y es vital que transcurran, como mínimo, 10 minutos. En el caso de que haya transcurrido menos tiempo, si tienes, al menos, un testigo, puedes formular las alegaciones que consideres oportunas, que deben quedar por escrito en la diligencia expedida. Asimismo, puedes pedir que se contrasten los resultados obtenidos con el etilómetro mediante un análisis de sangre. 

Ahora bien, en este punto, deberías estar seguro de que no has consumido la suficiente cantidad de alcohol, ya que, si tienes dudas y el análisis de sangre también da positivo, tendrás que abonar los gastos de la realización de dicho análisis. En caso contrario, la administración se hará cargo de los gastos de la prueba. También debes recordar que en ningún caso te puedes negar a hacerte el test de alcoholemia, ya que se puede considerar una falta administrativa e incluso un delito. 

¿Es posible evitar el delito de alcoholemia en algunos casos?

Aunque no es posible en todos los casos, el hecho de contar con la ayuda de un abogado profesional en el campo de los delitos de alcoholemia en un juicio rápido puede ayudarte a impugnar la prueba, como hemos mencionado, si la segunda no se ha realizado con, al menos 10 minutos de margen o si el resultado del test es demasiado ajustado o si no cumple con todos los requisitos legales. 

Hay que tener en cuenta que tanto el alcoholímetro como el etilómetro cuentan con un pequeño margen de error, que se encuentra en torno al 5%. Ahora bien, si los dispositivos usados tenían más de un año de vida en el momento de realización del test, el porcentaje de margen de error sube hasta el 7,5%. 

Por este motivo, en los casos de alcoholemias entre 0,6 mg/l y 0,63 mg/l, es posible eludir el delito para casos en los que el margen de error sea del 5% y de hasta 0,64 mg/l en tests de alcoholemia con más de un año de uso y cuyo margen de error se estima en torno al 7,5%. 

Obviamente, esto no hace que eludas la sanción administrativa, pero contar con abogados especializados en la materia, como los que encontrarás en el bufete de Garanley, te ayudará a eludir las consecuencias penales en un juicio rápido por alcoholemia, que son más graves. Ahora bien, si el test alcanza los 0,65 mg/l las posibilidades de evitar el delito se reducen muchísimo más. 

Garanley, ¡tu mejor opción frente a delitos de alcoholemia!

Como habrás podido comprobar al leer las líneas anteriores, contar con un buen abogado, como Garanley, el mejor bufete de abogados de Barcelona frente a delitos de alcoholemia, puede resultar de gran ayuda para evitar cometer un delito de alcoholemia en casos específicos, pero también para suavizar las consecuencias penales gracias a su defensa en los juicios rápidos por esta causa, ya que pueden implicar una reducción de la cuantía de la multa y de la pena de prisión en determinados casos. 

Los abogados de Garanley te brindarán su asesoramiento legal en todo momento en las gestiones y en las tramitaciones en los tiempos legales, así como en las reclamaciones e impugnaciones tanto por la vía penal como por la administrativa. Además, también brindan asesoramiento para aquellas personas que han sufrido un accidente de tráfico y que necesitan reclamar la indemnización que les corresponde.