La rutina del cuidado facial es imprescindible para mantener el cutis saludable y sobre todo para evitar el envejecimiento prematuro. Durante el proceso de cuidado facial podemos utilizar una amplia variedad de productos diferentes, y es que cada vez aparecen más en el mercado, lo que puede llevar a que muchas personas sientan dudas. Algunos de los productos que más confusión generan suelen ser los serums y las cremas, puesto que en muchos casos pueden confundirse entre sí.

A continuación, queremos hablarte de cuál es la diferencia entre un serum y una crema y, sobre todo, hablarte de las características, usos y beneficios de cada uno de ellos. Una vez que comprendas cómo incorporar el serum en tu rutina facial o qué tipo de crema es mejor según tu tipo de piel, serás capaz de encontrar los productos adecuados para ti y crear una rutina de cuidado facial que te ayude a priorizar el cuidado de tu piel.

Qué es y cómo usar la crema

Las cremas, dentro del ámbito cosmético y del cuidado de la piel, hacen referencia a distintas emulsiones o bien sólidas o líquidas que se conjugan con otros activos como pueden ser, por ejemplo, los aceites esenciales, para hidratar y para nutrir la piel. Cada crema puede tener activos e ingredientes diferentes y, por ello, también propósitos distintos. Y es que dependiendo de la fórmula cada crema puede servir para cubrir distintas necesidades cutáneas.

Las cremas para la piel son productos que utilizan ingredientes activos como vitaminas, humectantes, minerales u otros agentes específicos que previenen una vejez prematura, hidratan la piel, ayudan a restaurar la barrera protectora, etcétera. Muchas cremas en la actualidad también tienen otros propósitos más concretos como, por ejemplo, el de eliminar las arrugas, las manchas, combatir el acné, etc. 

Aunque en muchas ocasiones tendemos a creer que las cremas hidratantes son prescindibles, y sobre todo en verano podemos dejar de utilizarlas, esto es un error, ya que nos encontramos ante un producto que deberíamos utilizar los 335 días del año. Existen cremas especializadas para el cuidado de la piel en invierno, donde esta se agrieta y se rompe con más facilidad, y también para el verano, puesto que en muchos casos cuentan con protector solar que nos ayuda a prevenir manchas y otro tipo de imperfecciones.

Algunos de los beneficios de utilizar crema facial hidratante día tras día son, por ejemplo, la protección de agentes externos como la contaminación o los cambios de temperatura, la mejora de la elasticidad, luminosidad, suavidad y firmeza, la prevención de la deshidratación, el retraso del envejecimiento cutáneo, la reparación de la barrera cutánea, y la calma y el alivio que nos ofrecen.

De forma habitual, existen varios tipos de cremas hidratantes, siendo los más habituales las cremas oclusivas que evitan la evaporación del agua, ya que la crema suele crear una capa protectora sobre la piel. También encontramos las cremas humectantes, que sobre todo retienen esta agua y ayudan a hidratar con más fuerza. El último tipo suelen ser las cremas emolientes, que rellenan los huecos entre las células por falta de aceite y nos ayudan a homogeneizar el estado de la piel. 

Beneficios y usos del serum

El serum facial es otro producto que cada vez vemos más en las tiendas de cosmética y uno que se ha convertido prácticamente en un agente esencial de cualquier rutina de skincare. Aunque llevamos utilizando cremas faciales hidratantes toda la vida, el serum puede entenderse como un producto más novedoso. Por ello, si no sabes cómo utilizarlo o cómo incluirlo dentro del proceso de cuidado facial, te lo contamos en este apartado.

Los serum son generalmente productos también para el cuidado de la piel altamente concentrados y que sobre todo se diseñan con diversas concentraciones específicas para proporcionar ciertos beneficios a la piel. Con una textura bastante más ligera que una crema, y en muchos casos aceitosa, destacan sobre todo por ser capaces de penetrar en las capas más profundas de la dermis.

Generalmente, algunos de los beneficios principales de los serum son los siguientes:

  • Una de las principales acciones de este producto es que sirven para aclarar la piel y, por lo tanto, atenuar las manchas más oscuras, las decoloraciones o unificar el aspecto general del cutis. En especial, esto suelen hacerlo los serums que tienen niacinamida o ácido ascórbico.
  • La hidratación también es uno de los factores más habituales de los sueros, ya que gracias a los ingredientes humectantes, estos retienen la humedad en la piel. Suelen ser bastante útiles también para combatir sequedad y mantener la piel hidratada.
  • Existen muchos serums que se centran en el antienvejecimiento y aquellos que tienen ingredientes activos como el retinol o la vitamina C pueden reducir la apariencia de arrugas líneas finas, o sobre todo mejorar la firmeza.
  • También encontramos en el mercado una gran cantidad de serums para controlar el acné gracias a activos como el ácido salicílico o el ácido glicónico que elimina las imperfecciones y los poros.
  • La acción antioxidante también suele ser muy común en los serums que utilizan vitamina E u otros productos naturales. Esto sobre todo buscan eliminar los daños causados por los radicales libres, debido a la exposición solar o a otros factores ambientales.
  • Mejorar la textura de la piel también suele ser uno de los objetivos que buscamos conseguir al utilizar serums. 

Con todo esto, claro, podemos determinar que los usos del serum están directamente relacionados con sus beneficios. De forma habitual, utilizaremos estos serums para prevenir signos de la edad, para darle más luminosidad al rostro o para corregir ciertas problemáticas, como manchas, imperfecciones, poros o acné. En general, estos sirven para mejorar el aspecto y la hidratación del cutis.

Es importante también comentar que los serums se consideran un tipo de producto cosmético que se puede utilizar en todo tipo de pieles, ya que como decimos están especialmente diseñados con activos específicos para ayudar a combatir diversos problemas. Su acción hidratante además los convierte en un producto muy versátil y que puede aportar beneficios más allá del tratamiento concreto de una problemática cutánea. 

¿En qué se diferencia una crema de un serum?

Ahora que ya hemos entendido de forma rápida qué es una crema facial y qué es un serum, queremos hablarte también de dónde comprar el mejor serum facial. En PacoPerfumerias tienes a tu disposición un amplísimo catálogo de productos de cosmética facial, como cremas hidratantes, cremas con protectores solares o serums antiacné, antienvejecimiento o para reducir los poros, entre otros.

Dicho todo esto, es importante tener en cuenta que crema y serum tiene muchísimas características en común, pero también ciertas diferencias que vale la pena conocer. Aunque no es necesario escoger entre un producto u otro, puesto que ambos pueden combinarse, sí que necesitamos tener claras sus funciones, sus ingredientes y sus modos de uso y aplicación si queremos comprar crema hidratante y serum para incluirlos en nuestra rutina facial. Por ello, a continuación, te dejamos las diferencias entre las cremas y los serum para que sepas cómo utilizarlos:

  • Uno de los principales aspectos en los cuales difiere una crema de un serum es en la textura. Los serum generalmente son bastante más aceitosos y tiene una textura muy ligera, ya que el propósito principal es el de absorberse más rápidamente. La crema suele ser una emulsión de mayor concentración con componentes grasos, lo que requiere de más tiempo para que se absorba sobre la piel.
  • Los usos y funciones también son diferentes, puesto que los serums principalmente se utilizan con funciones nutritivas para tratar problemas de acné, poros rojeces, imperfecciones, etcétera, mientras que la crema habitualmente sirve para hidratar. Aunque es cierto que existen muchas cremas con ingredientes diferentes, vitaminas y minerales, de forma habitual la crema se utiliza para dejar la piel hidratada.
  • Los ingredientes también varían entre los serums y las cremas, generalmente un serum tiene una mayor concentración de bioelementos y principios activos que ayuda a que estos penetren en las capas más profundas de la piel. Por otro lado, debido a la textura que ya hemos comentado de las cremas, estas suelen actuar más bien en la superficie de la piel, y por ello se especializan sobre todo en la hidratación.
  • El método de aplicación también varía, ya que el serum siempre se aplicará con un cuentagotas en pequeñas cantidades, mientras que la crema puede aplicarse con los dedos y tanta como nos haga falta.
  • No solo varía el método, sino también el momento en el que se aplica, puesto que generalmente ya hemos dicho que serum y crema pueden combinarse, pero siempre se aplicará antes el serum y después la crema. Un serum no debe aplicarse aislado, puesto que como ya hemos mencionado, este producto penetra en las capas internas de la piel, pero deja la capa exterior desprotegida. Por ello, el serum suele aplicarse después de la limpieza y debe sellarse siempre con la crema hidratante a la cual debe suceder el protector solar.
  • Otra diferencia es que a la hora de elegir un producto u otro cuando compremos una crema deberemos fijarnos simplemente en el tipo de piel que tengamos, mientras que para escoger un serum nos fijaremos más bien en qué necesitamos reparar de nuestra piel conforme al producto activo que esté utilice. Por ello, compraremos la crema para piel grasa, seca o normal; y un serum para tratar poros, rojeces, falta de luminosidad, imperfecciones, etcétera.