Charles Chaplin es uno de los iconos del cine clásico que no solo destacó por su gran trayectoria cinematográfica, sino que además se considera todavía a día de hoy una de las mayores influencias en el cine moderno. Un hombre extremadamente polifacético fue tanto actor como director, guionista, productor, escritor, editor, compositor, etcétera. Sin embargo, es sin duda su bagaje interpretativo lo que lo ha llevado al estrellato.

Amasa tres premios de la Academia y tanto sus largometrajes como sus cortos se consideran en la actualidad obras esenciales para el cine tal y como lo conocemos hoy en día. Es por este motivo que si queremos, sobre todo, entender el cine de Charles Chaplin y poder detectar su influencia en las películas más modernas necesitamos acudir a sus grandes hitos: aquellas películas que marcaron su filmografía.

Por ello, a continuación te dejamos una lista con las siete películas más conocidas, populares e importantes de Charles Chaplin. Siendo este un genio de la gestualidad, una figura cómica irrepetible y un cineasta de lo más completo que ha visto el séptimo arte, todas las películas que comentamos a continuación son dignas de, como mínimo, un visionado de por vida. 

1 La quimera de oro (1925)

Sin duda uno de los clásicos entre clásicos de la filmografía de Charles Chaplin es esta película en la cual se combina la comedia con la tragedia de una forma magistral. Parte del propósito de Chaplin al dirigir esta película fue precisamente la de demostrar lo fina que es la línea entre lo cómico y lo trágico y, por lo tanto, como consecuencia el valor que tiene ser capaz de conmover al público mediante la comedia, al igual que se hace con la tragedia.

Una película cargada con muchísima crítica social, al igual que todos sus largometrajes en la cual Chaplin interpreta a un vagabundo que se debe enfrentar a situaciones tan duras como la soledad, el hambre o el frío. Con un personaje bastante emblemático dentro de todos los de la carrera de Chaplin, ya que en este caso el vagabundo se convierte en un buscador de oro en Alaska.

El propio Chaplin mencionó en su momento que es una de las películas a las que más cariño le tiene y por la que espera ser recordado siempre. Esta película ha dejado escenas inolvidables en la historia del cine, puesto que podemos destacar sobre todo el baile de los panecillos, las escenas cómicas entre el vagabundo y Big Jim y él desmorone de la cabaña sobre la nieve. 

2 Luces de la ciudad (1931) 

Otra de las películas más emotivas y conmovedoras de Charles Chaplin y una de las favoritas de muchísimos amantes de este tipo de cine o de las películas del cineasta. Una película en la que el mensaje principal nos lleva a recordar que nunca hay que rendirse ante los problemas y que es posible salir de cualquier adversidad.

La película se consideró como una de las diez mejores películas del año en su momento y se considera una de las cien películas indispensables de la historia del cine por el American Film Institute. 

En ella, podemos destacar también la relación entre el personaje al que interpreta Charles Chaplin y al que interpreta a Virginia Cherrill, puesto que ambos conjugan esa esencia de la película tan destacable cuando Charlotte logra evitar el suicidio de un hombre millonario desesperado por los problemas en los que se ve envuelto en su matrimonio. 

3 En tiempos modernos (1936)

De nuevo, otra película con una potente carga de crítica social, en este caso sobre todo el foco se centra en la complejidad por la que pasaban los empleados de las fábricas durante la época de los años treinta. Algunas de las consecuencias de la Revolución Industrial llevaron a la deshumanización del hombre y a un desempleo masivo, algo que Charles Chaplin quiso retratar en esta película.

Afirmando que las máquinas siempre deberían beneficiar a la humanidad y nunca perjudicarla, esta película se centra sobre todo en abordar este conflicto. Aquí el protagonista al que Charles Chaplin interpreta es un obrero de los muchos que trabajan en una fábrica y que termina por enloquecer debido a la monotonía de su trabajo; en el cual debe tan solo observar una cinta transportadora.

4 El gran dictador (1940)

Considerada otra obra maestra de Charles Chaplin, nos encontramos ante una de las primeras películas en la que Charles Chaplin se atrevió a probar con el sonido, alejándose así de su clásico cine mudo. Durante el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, Charles Chaplin lanzó este filme a modo de crítica hacia la sociedad americana.

Con un título que ya nos indica el cariz de la película, aquí nos encontramos ante una sátira que critica a los regímenes fascistas y, sobre todo, el ascenso de Hitler al poder. De una forma muy característica de Chaplin, en este caso el actor interpreta tanto al propio Führer alemán como a un judío barbero, ambos dos hombres de un parecido muy significativo que en un punto de la película intercambian papeles.

Con esta premisa tan interesante, Charles Chaplin logra dar uno de los discursos más importantes de la historia del cine, en el cual se alude a la importancia de la libertad, a los sentimientos y al amor y a la paz, criticando fuertemente la esclavitud, los sistemas dictatoriales y las guerras étnicas. 

5 El circo (1928)

Uno de los datos más peculiares y destacables de todos los largometrajes de Charles Chaplin es el hecho de que los vagabundos suelen ser una figura recurrente en todas las historias de este cineasta. Aquí de nuevo se revisita este tipo de papel, de modo que Charles Chaplin se mete en la piel de un vagabundo que se cuela en representación circerse.

Envuelto en un ambiente idílico por fuera, pero muy cruda por dentro, la película abarca muchísimos temas indispensables, algunos de ellos muy humanos, como, por ejemplo, el del maltrato a los empleados, el de la diferencia entre las clases sociales, el amor no correspondido y otros temas similares. De la misma forma, esta película también se puede entender como una forma de recordarle al cine la importancia de la mímica y las caricaturas en un momento en el cual el cine sonoro estaba comenzando a despuntar y Charles Chaplin se negaba a incorporar el sonido a sus películas.

De esta forma, podemos entender esta cinta como una de las más emotivas y personales de Charles Chaplin, puesto que no solo utiliza la crítica social a la que tan bien nos acostumbra, sino también utiliza la historia para narrar uno de sus propios conflictos internos más personales. Como vemos al final de la cinta que el vagabundo se aleja de este circo, también podemos apreciar ese cambio en el interior de Chaplin, ya que podemos entender este como el punto de inflexión que lo hizo aceptar la necesidad de comenzar a hacer cine sonoro. 

6 El chico (1921)

Continuamos con otra película muy destacada dentro de toda la filmografía de Charles Chaplin, sin duda una de las más famosas también por la maestría con la que Chaplin interpreta el papel. De nuevo, poniéndose en la piel de un vagabundo, en este caso Chaplin se verá acompañado de un niño que ha sido abandonado por su familia por problemas económicos.

Siendo esta una de las películas fundamentales para comprender el cine de Charles Chaplin, de nuevo nos deja una enseñanza muy valiosa que ya hemos visto representada en otras de sus películas: el de la importancia de luchar siempre ante los problemas. Ambos protagonistas tienen dificultades para sobrevivir en un mundo cruel, pero ambos también son capaces de tenderse la mano, ayudarse el uno al otro y salir victoriosos. Utilizando el vínculo paternofilial que se va desarrollando entre ambos protagonistas, El chico es una película que se centra en las relaciones en la familia y en la fortaleza humana. 

Aquí de nuevo podemos ver además lo bien que se le da a Chaplin compaginar situaciones cotidianas con momentos cómicos sin dejar en ningún momento de lado los sentimentalismos más puros y necesarios para darle forma a una historia. Con una crítica social muy fuerte también, este es otro ejemplo con los que Charles Chaplin demuestra porque es uno de los grandes del cine. 

7 El inmigrante (1917)

La última película de esta lista, pero para nada la menos importante, es otra de las más importantes de toda la carrera de Charles Chaplin. Famosa sobre todo por la versión satírica y crítica que ofrece de la sociedad de nuevo, este largometraje habla sobre las realidades de la época de cineasta.

En un momento de muchísima inmigración donde se produce un éxodo a Estados Unidos por parte de los europeos, Charles Chaplin busca interpretar en esta cinta el trato de unas personas a otras y esta búsqueda del sueño americano. Un tema que también tocaba en primera persona a Charles Chaplin, quien vivió esta inmigración en sus propias carnes y por ello quizás esta película logra imprimir con tanta fidelidad las problemáticas migratorias de este momento de la historia.

Interpretando a Charlot de nuevo aquí, Charles Chaplin se convierte en un inmigrante que se enamora de una joven durante el viaje. Balanceando la importancia de estas relaciones interpersonales y las situaciones económicas que las separan, Charles Chaplin logra crear una cinta impresionante en la cual se toca la inmigración desde un punto de vista atemporal y muy formidable.