Millones y millones de dólares. Ésas son las cifras que alcanzan los cuadros más caros del mundo. Y es que muchos de los artistas cuyas obras se subastan hoy el día jamás se imaginaron que sus cuadros tuvieran el valor económico que hoy se les estima.

¿Qué diría Van Gogh, que tan solo vendió un cuadro en toda su vida, si supiera que su Noche estrellada está valorada entre 50 y 100 millones de dólares? Seguramente el pintor holandés se habría ahorrado muchas de las penurias que tuvo que afrontar.

Las casas de subastas de Sotheby’s, Christie’s o Bonhams son el escenario en los que se respira la emoción y el anhelo de los amantes del arte, dispuestos a pagar cantidades ingentes de dinero, por adquirir sus obras favoritas.

Os traemos un recorrido por los 10 cuadros más caros del mundo.

10 Nu couché (Desnudo acostado), Amadeo Modigliani, 170 millones de dólares.

Nu couché (Desnudo acostado), Amadeo Modigliani

Empezamos con el cuadro “más baratito de la lista”. La cifra que alcanzó este Desnudo acostado del pintor italiano Modigliani está al alcance de muy pocos. En concreto, los estuvo de un billonario chino, Liu Yiqian, quien pujó 170 millones de dólares.

La obra es una de las más representativas del corpus pictórico de Modigliani y, en concreto, de sus desnudos, uno de sus temas predilectos. El cuadro se expuso por primera vez en 1917, en la galería Berthe Weill. El fuerte contenido erótico del cuadro condujo al cierre de la exposición. Casi 100 años después, en pleno siglo XXI, en la casa de subastas Christie’s, la policía tuvo que intervenir ya que los asistentes consideraron el cuadro una obscenidad.

9 Las mujeres de Argel, Versión 0, Pablo Picasso, 179 millones de dólares

 Las mujeres de Argel, Versión 0, Pablo Picasso

El año 2015 también asistió a la venta del cuadro Mujeres de Argel, versión O. La familia real de Qatar adquirió esta famosa obra por la cifra de 179 millones de dólares. Tal cantidad la convirtió en la pintura que alcanzaba el precio más alto en una subasta pública.

Las Mujeres de Argel es uno de los cuadros que integran una serie de un total de 15, inspirado en la obra homónima del francés Eugène Delacroix. La obra de Picasso integra diferentes movimientos artísticos como el neoimpresionismo, el cubismo y, como no, el fauvismo. Estamos ante una de las obras cumbre del artista malagueño.

8 Retratos de Maerte Soolmans y Oopjen Coppit, Rembrandt Van Rijn, 180 millones de dólares

Retratos de Maerte Soolmans y Oopjen Coppit, Rembrandt Van Rijn, 180 millones de dólares

Esta pareja de retratos fue realizada por Rembrandt hacia el año 1634 durante la boda de los protagonistas, Maerte Soolmans y Oopejen Coppit. Se trata de los retratos de mayor tamaño pintados por el holandés.

Si no era suficiente con las obras de Picasso y Modigliani, en el año 2015 se vendieron estos exquisitos retratos por la cantidad de 180 millones de dólares. ¿Los afortunados? El Estado de Francia y el Estado de los Países Bajos establecieron un acuerdo para adquirir las obras conjuntamente y exhibirlas, de manera alternativa, en el Louvre y en el Rijksmuseum, respectivamente. Los cuadros, realizados como pendant (pareja el uno del otro) nunca se han expuesto por separado.

7 Wasserchlangen II (Serpientes de agua), Gustav Klimt, 183,8 millones de dólares

 Wasserchlangen II (Serpientes de agua), Gustav Klimt

La obra del pintor austríaco Gustav Klimt, perteneciente al movimiento del Art Nouveau, tan en boga a comienzos de los años 20, alcanzó la extraordinaria cifra de 183,8 millones de dólares. El cuadro, realizado en 1917, es uno de los muchos ejemplos en los que el tema principal es la figura femenina.

Antes de llegar a las manos del multimillonario ruso, Dimitry Rybolovlev, actual propietario de la obra, Serpientes de agua fue robado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, tal y como ocurrió con otra de sus obras más famosas, el Retrato de Adèle Bloch-Bauer. Antes de su venta, la obra se encontraba en posesión del hijo ilegítimo de Klimt, Gustav Ucicky.

6 NO 6 – Violeta, Verde y Rojo, Mark Rothko, 186 millones de dólares

NO 6 – Violeta, Verde y Rojo, Mark Rothko

Pintado en la década de los 50 por el famoso pintor ruso-americano, exponente del expresionismo abstracto, Mark Rothko.

El año 2014 fue testigo de la venta del cuadro que, inmediatamente, fue incluido en la lista de los más caros jamás vendidos. No es para menos, 186 millones de dólares desembolsó Dimitry Rybolovlev quién, como ya sabemos, era también el propietario, desde 2013, de Serpientes de agua II, de Klimt.

5 Número 17A, Jackson Pollock, 200 millones de dólares

 Número 17A, Jackson Pollock

Llegamos al ecuador de nuestra lista con una cifra redonda. 200 millones de dólares fue la cantidad que pagó el inversor Keneth Griffin por la obra del máximo representante del action painting, Jackson Pollock.

Tras su adquisición, Griffin cedió la obra al Instituto de Arte de Chicago en el año 2015. Pero no penséis que se quedó con las manos vacías. En la misma compra, Griffin adquirió el que, actualmente, es el segundo cuadro más caro de la historia. Pero no nos adelantemos.

La obra Número 17A, considerada un símbolo del arte moderno, ha sido fuente de inspiración para numerosos artistas y empleada en películas y reportajes. Las obras de Pollock son toda una expresión de cómo el artista concebía tanto el arte como la vida.

4 Nafea Faa Ipoipo, (¿Cuándo te casas?) Paul Gauguin, casi 300 millones de dólares

 Nafea Faa Ipoipo, (¿Cuándo te casas?) Paul Gauguin

El retrato de dos mujeres indígenas realizado por el artista postimpresionista Paul Gauguin fue adquirido por un magnate catarí de nombre Rudolf Staechelin. Corría el año 2015, el año dorado de las ventas en las casas de subastas. En su momento, fue el cuadro más caro de la historia y, también, batió el récord de cifra alcanzada en subasta, que, por aquel entonces, lo ostentaba la obra de Francis Bacon, Tres estudios de Lucien Freud.

La obra fue realizada en el año 1892 y pertenece a la serie de mujeres tahitianas, leitmotiv que marcó la etapa más reconocible y famosa de la carrera del artista.

3 Los jugadores de cartas, Paul Cézanne, 250 – 300 millones de dólares

 Los jugadores de cartas, Paul Cézanne

Siguiendo la estela de los postimpresionistas, llegamos a Paul Cézanne. Existen 5 versiones de Los Jugadores de Cartas, pero solo una fue adquirida por la Familia Real de Qatar. Las otras versiones se encuentran en pinacotecas de la talla del Museo d’Orsay, en París, y el MET de Nueva York.

Este óleo sobre lienzo fue realizado entre 1890 y 1894. En ella, dos hombres juegan a las cartas sobre una mesa. En el centro una botella de vino. Los volúmenes geométricos de Cézanne marcaron el camino a seguir para las generaciones posteriores. Los cubistas estuvieron fuertemente influenciados por el francés. En palabras de Picasso: “Cézanne es el padre de todos nosotros”.

2 Interchange, Willem de Kooning, 300 millones de dólares

Interchange, Willem de Kooning

El actual número 2 de los cuadros más caros del mundo, se situó durante años en la cima más alta de la lista.

Interchange es uno de los lienzos más representativos de la abstracción. No tenemos ninguna referencia de la realidad concreta en él. Nos situamos frente a frente con el cuadro y vemos solo aquello que se encuentra en nuestro interior, es decir, a nosotros mismos.

300 millones de dólares pagó un multimillonario por la obra de uno de los principales representantes del expresionismo abstracto. De Kooning vendió esta misma obra, en el año 1955 por 4.000 dólares. A veces, la vida, es verdaderamente injusta.

1 Salvator Mundi, Leonardo Da Vinci, 450,3 millones de dólares

Salvator Mundi, Leonardo Da Vinci

2017. 450,3 millones de dólares. Una obra atribuida a Leonardo Da Vinci y un comprador anónimo protagonizaron una de las subastas más frenéticas y exacerbadas que se recuerdan en Christie`s.

En la obra aparece Jesucristo, en posición frontal, bendiciendo con la mano derecha, en actitud de Salvator Mundi. Un halo de misterio ha envuelto a esta obra desde que, en el año 2005, se colase en una subasta inmobiliaria de los herederos de Basil Clovis Hendry, un pequeño empresario de Lousiana.

Tres años después de la venta, la historiadora del arte Annalisa di Maria, determinó que el retrato no es obra de la mano de Da Vinci. Su autoría continúa siendo objeto de controversia a día de hoy.