El suelo es uno de los aspectos principales en los cuales tenemos que fijarnos a la hora de mudarnos a una casa o de realizar obras. Este determina el diseño y la decoración del hogar y además también nos ofrece una serie de facultades y características que nos afectarán directamente a la limpieza, el mantenimiento, la higiene, la seguridad, etcétera. En la actualidad, existen muchos tipos de suelos diferentes, siendo dos de los más destacados el suelo vinílico y el suelo nominado.

Si estás considerando cambiar los suelos o estás en proceso de escoger el mejor suelo y tienes algunas dudas, has acudido al sitio adecuado. A continuación, queremos hablarte en detalle del suelo laminado y sus características y también de qué es el suelo vinílico y cuáles son sus ventajas frente a otros tipos de suelo. Con toda esta información serás capaz de escoger el revestimiento de suelo más adecuado conforme a tus necesidades.

Entendido todo esto, sigue leyendo si quieres conocer las principales diferencias entre el suelo vinílico o el suelo laminado y, por lo tanto, comprender su composición, su resistencia, su facilidad de instalación y otras características que resultan relevantes para escoger el mejor suelo para tu hogar. 

Qué es el suelo laminado

Los suelos laminados son de los suelos más antiguos que encontramos en la actualidad, puesto que se emplean dentro del ámbito de la edificación desde la década de los años 80. Lo que más destaca de los suelos laminados es que, como su propio nombre bien nos indica, se conforman de distintas capas de materiales que derivan directamente de la madera o de otros materiales sintéticos. Generalmente, la capa superior trata de imitar el aspecto de un suelo de madera natural, pero también podemos encontrar acabados diferentes como, por ejemplo, el del hormigón pulido, la cerámica, la piedra, etcétera.

Si atendemos a la estructura del suelo laminado, podemos hablar de las cuatro capas principales que se encuentran independientemente del fabricante y la marca: 

  • La primera capa suele ser una capa transparente que está especialmente diseñada para resistir al desgaste. Son muchos los impactos, las quemaduras y los arañazos, así como también el uso de productos químicos que pueden estropear este suelo, por lo que esta capa es esencial para su uso a lo largo del tiempo. 
  • La siguiente capa suele ser la que lleva el diseño y la que definirá, por tanto, la estética del suelo. Lo más habitual en este caso no es utilizar el material propiamente dicho o si no más bien una fotografía de alta definición en la cual observamos o bien una baldosa de madera o un suelo de cerámica. Es gracias a la tecnología tan avanzada y a las técnicas de impresión modernas que el acabado que se le otorga a esta capa contribuye a que tenga un aspecto realista que parezca completamente natural.
  • La tercera capa del suelo laminado se compone sobre todo por diversas capas más finas que componen un mismo material. Aunque los materiales pueden variar dependiendo del fabricante, generalmente hablamos de resina de melanina de alta calidad y de distintas fibras de madera refinadas que ayudan a que el suelo sea sólido, estable, duradero y, sobre todo, resistente a la humedad.
  • La cuarta capa suele ser una equilibrante o, lo que es lo mismo, una capa de refuerzo. Esta capa está pensada sobre todo para ayudar a evitar posibles fugas de agua y es bastante resistente a la humedad. Además, también es la que se encarga de asegurar que el panel queda anclado al suelo y equilibrado y de que no puede ni abombarse ni arquearse. 

Teniendo todo esto en cuenta, algunas de las ventajas principales de los suelos laminados son que existen en muchísimos colores y modelos diferentes, que no es necesario realizar una limpieza del suelo para poder colocarlos y que son bastante económicos. Estos suelos además se consideran más resistentes que un parque habitual y tiene la ventaja de que no se ven afectados ni por la humedad ni por la luz del sol. Pueden utilizarse en casas en las cuales se pretende instalar el suelo radiante y tampoco sea un afectados por calefacción ni aires acondicionados. 

Suelo vinílico: ¿Qué es?

Continuamos con la segunda opción más habitual a la hora de escoger un suelo para casa que sea robusto y resistente, en este caso, el suelo de vinilo. Este tipo de pavimento se caracteriza sobre todo por contener un núcleo de polímero, que se elabora a partir del material policloruro de vinilo, que se conoce con el nombre de PVC. Sin embargo, existen otras variantes, como puede ser el suelo de vinilo puro o LVT; el suelo de vinilo combinado con madera denominado WPC; y el que se fabrica con una mezcla de piedra, que se llama SPC.

El suelo vinílico cuenta con numerosas ventajas como, por ejemplo, la durabilidad y la vida útil que tiene, puesto que por la composición que utilizan se consideran de los más duraderos. Apenas se ve afectado por las rozaduras o los golpes, y es muy difícil que estos suelos puedan mellarse. La facilidad a la hora de instalarlos también es otro punto a su favor, ya que existen formatos de suelo vinílico que pueden instalarse simplemente mediante clics. Es un suelo que puede utilizarse, por lo tanto, en cualquier área de la casa, incluso en las que existe más humedad, puesto que son muy resistentes.

Además de todo esto, hablamos de un suelo bastante fácil de limpiar, ya que también es impermeable y, en consecuencia, puede utilizarse cualquier tipo de producto para su limpieza. Es un suelo atractivo a la vista y muy cálido, puesto que ofrece muchísima comodidad a los pies descalzos. Las opciones de diseño que encontramos son amplísimas y existe un tipo de suelo vinílico para todos los gustos, puesto que se comercializan, como ya hemos visto, con la apariencia de madera, cerámica, piedra, etcétera. 

Si te estás preguntando cómo elegir suelo vinílico, lo mejor que puedes hacer es pensar bien en el lugar en el cual lo vas a instalar y el tipo de mantenimiento que estás dispuesto a llevar. De la misma forma, también tendrás que prestarle atención al método de instalación, puesto que como ya hemos dicho, es que aunque este suelo puede instalarse sin la necesidad de hacer obras, existen distintos tipos de suelo vinílico. También deberás pensar en el propio diseño y estilo de tu hogar para asegurarte de que escoges los colores, patrones o materiales apropiados.

Si con todo lo que hemos mencionado sobre el suelo vinílico crees que este suelo te resulta atractivo y que quieres utilizarlo, te recomendamos que optes por los suelos vinílicos en rollo en BriconeoEste tipo de suelo vinílico compone una de las formas más sencillas de instalar el suelo vinílico y gracias a su precio tan asequible y al poco trabajo que lleva su colocación es sin duda la mejor forma de instalar el suelo vinílico en casa.

¿Qué es mejor, suelo vinílico o laminado?

Conforme a toda la información que hemos mencionado, ya hemos visto que los suelos vinílicos y laminados comparten bastantes características. Es por esta razón que son muchas las personas que dudan a la hora de escoger entre uno y otro y que se preguntan si es mejor un suelo laminado o un suelo vinílico. Al final, ya sabemos que cada uno tiene sus características, ventajas y desventajas y que realmente tendrás que pensar en tus propios gustos y necesidades.

Sin embargo, si hacemos una comparativa rápida, tenemos que destacar que ambos son superficies resistentes al agua, que pueden utilizarse en cocinas y baños. Además, también resultan muy resistentes a las manchas y a las ralladuras y tienen una instalación bastante fácil y rápida. En general, podemos limpiar ambos suelos con todo tipo de productos y su mantenimiento va a ser prácticamente nulo. Si a esto le sumamos que son tipos de suelo bastante económicos y que tienen una larga duración, y en muchos casos hasta más de 25 años de garantía, los dos resultan una excelente compra.

Entendido todo esto, sí que podemos destacar, sin embargo, alguna de las principales diferencias entre el suelo vinílico y el laminado. Por un lado, si nos fijamos en el aspecto y en la estética, sabemos que suelo laminado utiliza estructuras que se inspiran en la naturaleza, pero que utiliza una composición de HDF con una capa de un diseño impreso. Por otro lado, el suelo de vinilo se compone de PVC sintético y, aunque también tiene un aspecto natural, no resulta tan realista.

Otra característica que varía es sobre todo la de la capacidad de aislamiento. Si estamos buscando un suelo que cuente con mayores capas de aislante y que sea más suave y silencioso, sin duda el suelo de vinilo será la mejor opción. Para conseguir una mayor insonorización en el suelo, si optamos por el suelo laminado, vamos a necesitar tener una capa de subsuelo adecuada para que se genere el mismo efecto que obtendríamos directamente al instalar el suelo de vinilo. 

Aun así, como puedes apreciar, las características son bastante similares, por lo que te recomendamos que te dejes llevar por aquel que se sienta más atractivo a la vista y más cómodo al tacto. Ten en cuenta también que los diseños pueden cambiar conforme a las marcas, así que exploran con atención los distintos modelos hasta encontrar aquel que se adapte mejor a lo que buscas.